No importa en realidad el objetivo de lo que hacen
sino más bien por qué lo hacen. Es curioso porque
siempre la lógica es la inversa, lo esencialmente esperable,
por lo que nunca se puede velar
una pesadilla que no ha de acabar,
la espera que no va a terminar,
el dulce gatillo en nuestras mentes,
aguijones envenenando el paso del tiempo.
No existe respuesta en el pensamiento inútil
no existe sino terreno yermo
piel roja e hinchada de tanto rascar
y volver a sacarse la cascarita.
Pensé que quizas debía ser
esta la última vez
la última vez que te mirara a los ojos
la última vez que intentara ser real,
a partir de ahora no podría mirar nunca más
Me da bronca la impunidad de los mediocres
sus ojos oscuros aclaraban mis dudas
y representaban todos mis terrores
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